
Necesitaba desesperadamente soltar éstas letras, porque a veces me ahogan. Darle un respiro a mi alma para después volver a sentir nuevamente lo que era antes, o lo que creía sentir. Todo siempre parece una locura y cuánto desastre, tanta removedera de todo, el próximo libreto será titulado "haz lo que te de la gana" ya que pensar en monotonías no sirve de nada, lo "correcto" a veces no resulta ser lo que debería ser y ahí vamos como una ráfaga a chocar con todo lo que se nos atraviesa.
Mientras más lo pienso, creo que la locura más se apodera de mi, porque es más lo que intento entender a lo que realmente me arriesgo a vivir, y sí, muchas veces he dicho no tener miedo de nada. Pero sin duda debe ser una coraza porque el miedo es cada vez más latente, ya que cada etapa requiere de sus riesgos y de un buen número de dificultades. Pero nunca estoy preparada.
No es que todo empiece a perder el sentido, o que sugiera detenerse a estancarse solo para pensar. Es como si ya no hubiera más combustible, como si una gran aplanadora te acogiera y te intimidara, hasta dejarse casi en cenizas, creo que podrían ser como señales para levantarme, como si me estuviera preparando para la guerra, y hacerme cada vez más fuerte, como una piedra.
Aprenderé a vivir con ese millón de voces en mi cabeza, esas que no me dejan dormir por las noches y que durante el día siguen conversando entre ellas.
Debra, Bravo
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