lunes, 19 de octubre de 2015

Tonto ciclo

Ella sigue inventando aquí, cual pasatiempo predilecto que llena y libera su alma en cada palabra, oración o rima. Así como viene y va la musa, pues si un día no esta y entonces al otro se inventa. Cuánta atención suele llamar, sin embargo nadie la sabe conservar, cuán difícil es conservar una sonrisa en la cara de un corazón amargado y arrugado de tanto andar. Volando con alas que inventa, mirando con los ojos que pinta, soñando con días felices en noches de tormenta. Cuántas veces se perdió entre laberintos amorosos y volvió a encontrarse, pero se encontraba siempre vacía, y por su corazón se iban las ilusiones como se va el agua entre los dedos. Ahí mismo volvía el juego del sueño, la ilusión y la imaginación. Se ha percatado que aún con ello, aún con dolor e ilusión es que puede mantener vivo el corazón. No necesita mucho para caer y volver a surgir. Las historias en su andar han sido similares, cada una su propio sufrir, su propio protagonista, que al pasar del tiempo se esfuma como el aire, ese que no vemos y sabemos que está, que pasa y no lo sentimos. Para ti que te has detenido a leer este sin sentido, puede que no entiendas las palabras, ni el sentido de las mismas, es que no se ha hecho para que se entienda. Pues cada quien interpreta a su manera. 

Cuántas veces de su alma se desprendió un fragmento de corazón, cuántas veces intentó pegarlo y volver a intentar, amar con todo lo que le quedaba. Claro que es preciso mencionar que aún con tantas piezas que pegar, se siente querer incompleto, con miles de miedos. Miedo a fallar, miedo a lo que no se corresponde, miedo a las adversidades que pueden más que el sentir. Y aún queda por sentir, hay lagrimas que despedir, noches para mirar la luna detalladamente y preguntarse por qué, para responderse porque sí. Proponerse continuar, con posibilidades de volver a fallar, posibilidades de caer, de sufrir y lamentar para volver a levantarse, segur y perseguir sueños. El que no sueña no vive, el que no vive no aprende, el que no aprende no avanza, el que no avanza no conoce de la vida. Es un tonto ciclo que viene y va, viene y va. 

Debra, Bravo

jueves, 15 de octubre de 2015

Resistencia

Me cansé.
De las promesas que no se cumplen
de las palabras que se lleva el viento
de esa tonta indiferencia, 
de la falta de interés, 
de ese miedo tonto 
que destruye y no deja vivir.

De las palabras bonitas 
y los "te amo" que son tan vacíos 
y vagos en estos tiempos. 

Más vale callar y demostrar más,
 y sorprender de manera bonita, 
y sin necesidad de tanto adorno.
 Aunque existen sorpresas no gratas, 
también existen detalles gratis 
y sencillos que pueden alegrar el alma de cualquiera.


Debra, Bravo

domingo, 2 de agosto de 2015

Construyéndonos

Tal vez sea precipitado o acelerado, tal vez es el momento oportuno... solo Dios lo sabe. En este instante creo que es indicado  que continuemos este camino juntos, tal cual como lo queremos, así como se va dando todo, paso a paso, así como lo intuyen otros. Sin prisa, sin pausa, compartiendo risas, compartiendo momentos y archivándolos para una historia, que podría empezar desde ya. 

Me han dicho que muero por ti, de una manera muy literal y se equivocan. Lo más probable es que empiece a vivir una historia contigo, para nuestra dicha. Y aunque siga sin creer en el destino, creo firmemente en las posibilidades de que ocurra algo. Tengo el leve presentimiento de que piensas similar. 

Debra, Bravo

miércoles, 15 de abril de 2015

Nos falta todo

La realidad es que nos falta todo, vivimos en un país hermoso con riquezas inigualables, con las personalidades más humildes, con los mejores  paisajes, se albergan gente de todos los países del mundo, con gente de todos los colores. 

Ya Venezuela nos queda pequeña en todos los sentidos, nos ahoga con la escasez "que no es mentira" porque lo vivimos y duele mucho saber que un día no tan lejano teníamos la posibilidad de escoger en un anaquel los productos que queríamos sin límite de productos "por día", sin extensas colas, sin tener que buscar en todos los supermercados para encontrar lo básico.

Cuanta ironía, con tanto territorio y la gente se dispone a hacer viviendas en un cerro. Que ironía que ahora hay que pagar impuestos por la vivienda, como si no es suficiente lo que se gasta ya en servicios de luz, agua, teléfono, "que no es lo único que se paga". 

Indignación a su máximo nivel, dolor, angustia, tristeza... estas palabras aún son pocas para describir el sentimiento actual de un Venezolano, que no quiere dejar su país, pero la situación lo obliga ya que las posibilidades para sobrevivir en vez de "vivir" cada vez son menos, ver que no se puede salir del
país porque nos han cortado las posibilidades.

Inseguridad en cada espacio, en cada lugar, para salir a la calle nos encomendamos a Dios para regresar sanos y salvos a nuestras casas, cuando no es por un secuestro entonces es por un robo, que todavía hay personas que han vivido para contarlo.

Es cierto que nada es perfecto, que en otros tiempos también se ha padecido, pero a tales extremos no habíamos llegado. 

Salir a la calle e ir a trabajar te aseguraba comprar por lo menos el mercado para un mes y un poquito más, dependiendo de la cantidad de personas en la familia, ahora hay que corretear los productos para hacer 1/4 de lo que antes se hacía. 

Deprimente, que sea el gobierno el que este literalmente exprimiendo al pueblo Venezolano, creando más inseguridad, propiciando conductas y pensamientos indeseables. Generando odio, más división entre hermanos.

¿Qué clase de patria es ésta? ¿Qué clase de Socialismo? 

Tengo entendido que el socialismo se basa en la igualdad de oportunidades, ¿Qué de igualdad tiene que los ministros y ministras de la la República tengan más derechos y beneficios que cualquier Venezolano?

Hablar de justicia, de paz, solidaridad, unión, patria y no saber lo que significan estas palabras...

¿De qué sirve a parte del crecimiento personal y profesional una carrera universitaria en Venezuela? A fin de cuentas el campo de trabajo está copado de personas, las oportunidades se reducen a 1 de 100. Sales a la calle y no consigues trabajo, graduados de ingeniero trabajando de taxistas, perrocalenteros y muchas otras cosas más. 

Que tenga más valor una opinión política para una oportunidad de trabajo que la educación de una persona, cosa tan fundamental para la vida.

Así estamos, sobreviviendo en Venezuela.

Al final del día pensamos: Ok, estamos vivos que es lo importante, ¿pero cómo será mañana? ¿conseguiré comida, café, leche, carne?

Y aquí no funciona eso de buscar culpables, se sobreentiende. 

Debra, Bravo

domingo, 11 de enero de 2015

Desde entonces

En el saco de las decepciones y desilusiones he puesto los recuerdos, un poco de las promesas incumplidas, algo de miedo y un toque de incredulidad. 
Hace un tiempo que he desechado éste saco. Desde entonces soy más feliz.

Debra, Bravo

Introspección

                                                  Más allá de lo que sentimos,  mucho más allá de lo que hacemos.  A veces nos encontramos  ...