Llegas de repente sin ser solicitado
vas con la mente agarrado de la mano,
hasta para moverme me persigues y me hablas,
quisiera que te callaras.
Para escribir,
para decir
y para sentir
te necesito aunque a veces
no quiera tenerte conmigo,
es inevitable tu existencia.
Aunque no te vea ni te sienta
sé que estás siempre
no puedo desprenderme de ti.
Eres como el cielo
que esta sobre todo,
sobre toda acción.
Eres pensamiento.

Debra, Bravo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario