Adoro la valentía y el coraje de una mujer que después de tantas historias sin finales o con ningún final feliz, pueda levantarse a diario y mirar al frente, sin importar el pasado, centrada siempre en su presente. Siempre natural, siempre espontánea, original, seductora.
Es increíble su valentía de amar sin importar mucho las consecuencias, porque ha entendido que todo es parte de la vida y lo que ha pasado es gran parte del desarrollo como personas. Que cada capítulo tenga un final, no significa que sea el final de la vida misma, ha aprendido a caer, tropezar y levantarse con más fuerza y mucho estilo.
Ella es arriesgada, decidida, aunque a veces insegura. Entiende que cada persona es como es por las historias que lleva consigo, y no es quién para juzgar comportamientos extraños. Sabe que cada cabeza es un mundo y cada quien está donde quiere estar.
Aunque a veces se hace un lío, es capaz de deshacerlo. No cree en el destino, simplemente en la capacidad que tiene de crear y de tener lo que se proponga, sin necesidad de dañar o entorpecer a nadie. No necesita mostrar demasiadas partes de su cuerpo para agradar o conquistar, sabe que las mujeres con cerebro usan una hermosa sonrisa y su inteligencia.
Más de una vez en su debilidad buscaba los motivos de ocasiones sin sentido, comprendiendo al final que solo debía vivir y dejar pasar situaciones. En ocasiones prefiere la soledad para pensar en frío, su amiga soledad la ayuda a reflexionar con más claridad en las incongruencias de la vida.
Suele complicarse, que es un estado natural de su ser, porque no hay nada más hermoso que la complejidad de una mujer, su capacidad de ser dulce, de ser ácida, de ser sincera, de ser sensible, su capacidad de ser amiga, de ser confidente, de ser incondicional, de ser amante y apoyo tan fuerte como roca.
Debra, Bravo
Debra, Bravo

No hay comentarios:
Publicar un comentario